Etapas en el acompañamiento desde la LOGOTERAPIA de VIKTOR FRANKL
Este seminario tiene como objetivos acercarnos a la Logoterapia de Viktor Frankl
y profundizar en nuestra mirada antropológica, con fines terapéuticos.
Como dice Irvin Yalom en su libro El don de la Terapia, “Hoy en día los estudiantes de psicoterapia están expuestos a un énfasis exagerado en el diagnóstico. Los administradores de los servicios de salud exigen que los terapeutas lleguen rápidamente a un diagnóstico preciso y luego prosigan con un plan de terapia breve y puntual que se ajuste a ese diagnóstico en particular. Suena bien, suena lógico y eficiente. Pero tiene muy poco que ver con la realidad..."
Este énfasis exagerado en el diagnóstico genera consecuencias tales como "ceguera" parcial y muchas veces total en los psicólogos quienes al ajustarse al diagnóstico , limitan su visión del paciente. Disminuye su habilidad para relacionarse con el otro como persona. Esto se da porque una vez que el diagnóstico se ha hecho, tendemos selectivamente a desatender aspectos del paciente que no coinciden con ese diagnóstico. Y asimismo, podemos prestar atención de forma exagerada a rasgos sutiles que parecen confirmar el diagnóstico inicial.
No hay duda que los diagnósticos son claves para los pacientes graves como ser: esquizofrenia, adicciones, desórdenes bipolares, etc, pero para la mayoria de la consulta de un psic, que trabaja con personas menos dañadas, puede resultar contraproducente.
Por lo tanto el primer tópico del Seminario será: VER.
¿Qué vemos cuando vemos a la persona (llamada paciente)?
¿Cómo hacer para relacionarnos intimamente más alla de su diagnóstico?
¿Cómo hacer para desidentificar a la persona con su diagnóstico, cuando ella misma se nos presenta como "soy bipolar"?
¿Cómo llegar a despertar la chispa divina, la esencia de su potencial espiritual, para que la persona tome una actitud libre más allá de su enfermedad somática o psicológica?
El terapeuta debe ser siempre un “abridor de miradas“, debe tener siempre en sus "lentes" una capacidad para ver más allá de donde el paciente se ve a sí mismo. Y también desarrollar grandes orejas de escucha. para COMPRENDER
Comprender es mucho más que explicar.
Explicar es mucho más facil, hay muchas teorías psicológicas que explican las causas de las conductas de los pacientes. O porqué se volvió histérica, obsesiva, fóbica o bipolar. Nuestro paciente de hoy día, ya ha transitado por muchos psicólogos que les han dado sus teorías.
Pero como siempre decimos "el paciente no está ahí para confirmar nuestra teoría," está ahí para ser ayudado. O parafraseando al gran Mufasa "solo soy logoterapeuta cuando debo serlo"...
Por lo tanto al explicar, corremos el riesgo de justificar la conducta del paciente y exonerarlo de su cuota de responsabilidad sobre sus acciones.
Comprender sin embargo, implica, navegar en el alma de nuestro "hombre doliente", caminar con él, detectar sin duda, al decir de Benedetti, dónde fue sembrado un desaliento...". Pero también buscaremos que el otro nos sienta junto a él, como un compañeros de viaje. Es muy distinto sentirse explicado a sentirse comprendido. Yo no quiero hacer terapia con un psicólogo que me explique por qué soy así como soy. Quiero hacer terapia con alguien que me comprenda y ayude a ver mis posibilidades no desarrolladas para poder elegirme a mi mismo, con mis defectos y con mis virtudes, con mi historia familiar y personal; pero elegirme al fin a mí mismo, enfrentar mi soledad y dejar de pertener a la " manada" de la sociedad que nos quiere homogeneizar para que sigamos siendo consumidores y no ciudadanos libres y responsables.
ACOMPAÑAR
Ser compañeros de camino.
Ese es el objetivo del tercer módulo, a través de diversas técnicas, abordaremos dinámicas personales y grupales para poder acompañar al otro en su peregrinar por la vida.
Para acompañar hay que formarse. No basta con leer "El hombre en busca de sentido" para ser logoterapeuta, ya que para ejercer el acompañamiento hay que tener una sólida base teórica y vivencial que nos permita "abrazar mas grande" al hombre que sufre, poder sostenerlo en su dolor y vislumbrar sentido.
Si el logoterapeuta no tiene esta formación, posiblemente cometa los "pecados ingenuos" del joven terapeuta, que son querer aferrarse a las técnicas para tener más seguridad..o querer adelantarse al proceso de cada paciente.
Nadie sabe qué es lo mejor para el paciente más que el mismo. Por lo tanto debemos saber esucharlo y también enseñarle a escuchar lo que su alma precisa en el fondo.
Nuestra intención no es que usted salga diferente, ni que aprenda algo nuevo que la cambie la vida.
No sé si lograremos eso. Nuestra intención es que se dedique dos días para usted mismo y para su comunidad, para poder reflexionar juntos sobre cómo vivimos, cómo vemos a los demás, por qué nos cuesta comprenderlos tanto, por qué nos cuesta acompañar.
Al transitar por estos pasos, sin duda saldremos más humanos, ese es nuestro objetivo.
Ni chicha ni limonada, compartir humanidad.
Los esperamos,
Marcela y Alejandro




















